Que bueno es llegar a casa luego de una jornada de trabajo y más aún si fue agotadora, hay que trabajar, hay que trabajar es lo que rezan muchos versos; a eso vinimos a este mundo, tenemos que aprender a crear nuestros propios métodos de sustento desde pequeños, bueno eso nos enseñan a todos, a unos nuestros progenitores, a otros nos enseña "la calle" como dijo don Ramón Valdez muy orgulloso al mencionarle al chavo del ocho que fue formado por la experiencia adquirida y no por los libros.
Sin embargo el trabajo nos cae a todos, un poquito menos a don Ramón pero no soy yo quien juzgara eso. Decía que es lindo llegar al hogar y encontrarte contigo mismo y como leí en algún lado una frase que me identificó bastante "que bueno es llegar a casa y vestirse como indigente"; en un buen sentido es bastante familiar puesto que nuestra residencia es el lugar donde la comodidad y privacidad son un patrimonio inquebrantable y hay de aquel que diga lo contrario o no?.
Y va mas allá de la vestimenta y claro en casa eso no suele importar pero eres libre de vestirte como quieres y por último no vestirte, y hacer lo que te plazca como disfrutar de momentos con la familia, cualquiera de tus hobbies o simplemente descansar.
Cualquier motivación positiva aliviara siempre el cansancio, sin embargo el trabajo puede ser también para muchos una motivación grande, donde los momentos son amenos y divertidos sin embargo el estrés es algo que estará latente y a la hora relajarnos aprovechemos de nuestro recinto personal.

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